| dc.description.abstract | La investigación profundiza en el conocimiento contemporáneo sobre la educación no formal y para el trabajo, impartida a los sordos colombianos desde principios del siglo pasado hasta el presente, valorando sus éxitos y fracasos respecto a su ubicación laboral. Además, aporta a estudios de países latinos que comparten historias referidas a la transición del oralismo a la LS en la educación formal y no formal para sordos.
Siendo así, su objetivo general es visibilizar los procesos educativos para el trabajo y la inclusión laboral que históricamente se han brindado a los Sordos en Colombia, enmarcados en la visión clínica y la visión socio-antropológica de la sordera.
Implementó como etapas metodológicas la revisión documental sobre educación no formal y para el trabajo relacionada con la población Sorda colombiana; el rastreo y visita a instituciones dirigidas a sordos desde su concepción; y, el diseño y aplicación de entrevistas en profundidad semi-dirigidas a población Sorda beneficiaria de programas de educación no formal y para el trabajo. Se realizaron las entrevistas a representantes de instituciones relacionadas con el objeto de estudio como el INSOR y el SENA, y a 12 sordos representantes de asociaciones nacionales, fundadores de las mismas, y en general, representantes de la comunidad sorda, con edades comprendidas entre los 28 y 84 años. Los temas básicos fueron la perspectiva de lo que ha sido la educación no formal recibida, su relación personal, familiar, social y laboral respecto a este tipo de educación, y sus expectativas sobre la misma.
Entre sus principales conclusiones están:
• El desarrollo histórico de la educación no formal desde una visión clínica de recuperación de la audición y la prohibición del uso de la lengua de la LS, que se basa en la falencia comunicativa y distaba de los procesos formales educativos, enfocándose en el desarrollo de habilidades orales y de algún oficio, y teniendo una duración hasta la edad adulta. Para finales de los 50, la LS comienza a permitirse en las instituciones oralistas, pero solo hasta las décadas de los 80 y 90, es concebida como mediadora de los aprendizajes en la formación académica y laboral.
• La mujer sorda es encargada del hogar y además cuenta con un trabajo, mientras que el varón sordo se dedica a su trabajo. La situación es más difícil si ella es cabeza de familia, buscando equilibrio entre la vida familiar y profesional. Situación que a primera vista se facilita más al hombre sordo. Como consecuencia, puede que para el empleador la mujer sea observada como un agente laboral responsable, efectivo y dinámico en el desempeño de sus funciones. En contraposición, si es gestante o se sospecha de serlo, la vinculación laboral se dificulta.
• Las instituciones que desean ofrecer ETDH a la comunidad sorda, no solo cumplirán con los marcos legales referidos a la educación formal, sino que además reconocerán quién es la persona sorda, su comunidad, y las particularidades de su proceso educativo en relación con la LS. Estos se logra fortaleciendo entidades como el INSOR y el SENA, fundamentales en los procesos de formación y vinculación de los sordos al mundo laboral, e involucrando a las asociaciones de sordos del país. | es |