| dc.description.abstract | Las mujeres inmigrantes procedentes de América Latina forman parte del tejido cotidiano de la sociedad española, aunque en gran medida lo hacen insertas en sus márgenes. Este fenómeno se inscribe en un proceso más amplio de feminización de las migraciones, que desde hace años visibiliza a las mujeres como protagonistas activas de las migraciones, aunque su papel ha sido históricamente invisibilizado. La experiencia migratoria reproduce y agudiza desigualdades estructurales ya existentes y, a lo largo del proceso, estas mujeres enfrentan múltiples formas de violencia que operan de manera sutil y normalizada.
Por ello nos propusimos como objetivo general analizar la construcción de la vulnerabilidad de las mujeres inmigrantes latinoamericanas en la Región de Murcia, desde una perspectiva interseccional, feminista y decolonial. Para ello se empleó una metodología cualitativa centrada en la reconstrucción de las experiencias subjetivas de las mujeres protagonistas desde sus relatos. Se utilizó como técnica de recogida de datos la entrevista semiestructurada. La población del estudio estuvo compuesta por 20 mujeres inmigrantes latinoamericanas residentes en la Región de Murcia, seleccionadas a través de un muestreo bola de nieve. Se tomó también como muestra a 5 profesionales que trabajaban en recursos de atención a personas migrantes, seleccionados a través de muestreo intencional.
A lo largo de esta investigación se ha constatado que la vulnerabilidad que atraviesa a las protagonistas no puede entenderse como consecuencia individual, azarosa o coyuntural, sino como un fenómeno estructural y socialmente construido. La mirada interseccional, de género y decolonial nos ha permitido comprender que la vulnerabilidad no es inherente a estas mujeres, sino una posición producida, sostenida y naturalizada por estructuras que operan de forma articulada. El género actúa como eje organizador de la desigualdad por hegemonía y, al entrelazarse con la racialización, la clase social y la situación administrativa, configura posiciones de subalternidad. Las narrativas han permitido visibilizar una constelación de violencias que marcan distintos ámbitos de sus vidas, diferenciables entre violencias objetivables, que pueden identificarse en estructuras, discursos y prácticas sociales y subjetivables, expresadas en la subjetividad de las mujeres y que se manifiestan en forma de malestar, resignificación o estrategias de afrontamiento. Uno de los aportes centrales del estudio fue reconocer que estas narrativas, surgidas durante el trabajo de campo, trascendieron lo empírico y se convirtieron en espacios relacionales con capacidad terapéutica. | es |